Además de no emitir gases, estos buses disminuyen casi a cero la contaminación acústica y tienen 350KW de potencia máxima, equivalentes a 469HP de un Bus diésel.
El aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago está resuelto a disminuir en 40% la huella de carbono en 2030 y a 0% neto en 2050. Para ello, la implementación de una moderna flota de buses que conectarán Santiago con el nuevo terminal aéreo jugará un papel clave. Y la compañía chilena Vivipra jugará un rol protagónico como proveedor de lo último en tecnología.
La licitación firmada por cinco años entre Nuevo Pudahuel y las empresas Centropuerto y Turbus, contempla la puesta en marcha de una flota de buses ecológicos Euro V y eléctricos para un total de 66 buses.
En este último caso, Vivipra dispondrá de buses King Long 100% eléctricos que, entre otras particularidades, tienen la capacidad para que la energía que se genera al frenar y desacelerar se convierta en electricidad para las baterías de alto voltaje (frenos regenerativos) mejorando así su consumo energético. Además de no emitir gases contaminantes, estos buses disminuyen casi a cero la contaminación acústica debido a que el motor eléctrico no genera ningún tipo de ruido; tienen 350KW de potencia máxima, equivalentes a 469HP de un Bus diésel.
Por otro lado, los buses diésel King Long de Vivipra tienen Motores de última generación de 320 HP y 385 HP y transmisiones automáticas, las cuales benefician la operación de los buses, dando mayor confort a los pasajeros, ya que evitan posibles acciones bruscas del conductor.
Todos estos nuevos vehículos cuentan: Aire Acondicionado, asientos reclinables y una amplia capacidad de maletero lo que permitirá a los pasajeros viajar más cómodamente con la tranquilidad de que sus pertenencias se encuentran almacenadas en dichos compartimientos.






