Marcelo Sánchez, el gerente general de Corditur, nos lleva a un recorrido por la historia y la evolución de esta empresa nacional, que ha sabido adaptarse a los desafíos del mercado y destacarse en la industria del transporte.
Fundada por los padres de Marcelo en 1979-1980, Corditur se consolidó como una empresa dedicada al transporte turístico, operando al 100% en este sector hasta el año 2019. Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en 2020 con la llegada de la pandemia, que prácticamente paralizó la industria del turismo. Ante este desafío, Corditur tuvo que reinventarse y buscar nuevos nichos de mercado, incursionando en el transporte de personal para la industria minera.
“Nos vimos obligados a abrir un nuevo camino”, comenta Marcelo. “Comenzamos a operar en Santiago, Antofagasta y Calama, ofreciendo servicios de traslado de personal que nos permitieron mantenernos activos y enfrentar la crisis”.
La historia de Corditur va más allá de la adaptación a los cambios del mercado. Marcelo nos cuenta que la empresa tuvo sus inicios como una marca familiar, pero fue en 2015 oficializa su razón social. Desde entonces, Corditur se ha destacado por su compromiso con la puntualidad, la responsabilidad y, sobre todo, la confianza de sus clientes.
De joven, Marcelo estuvo en la Fuerza Aérea y luego estudia Ingeniería, sin embargo, define su futuro y comienza a trabajar en los buses de su familia, conduciendo los buses y conociendo el negocio. Realiza recorridos hacia Brasil, Uruguay, Argentina y Chile. Era turismo de larga distancia. Hoy realizan turismo receptivo, con clientes extranjeros con paquetes específicos.
“La confianza es la base de nuestro negocio”, afirma Marcelo. “Siempre nos adaptamos a las necesidades específicas de cada cliente, ofreciendo un servicio personalizado y garantizando su satisfacción”.
Con una flota de más de 35 buses, distribuidos en Santiago y el norte de Chile, Corditur se ha posicionado como una empresa líder en el sector del transporte. Más allá de la calidad de sus servicios, Marcelo también destaca la importancia de las relaciones comerciales, especialmente con proveedores como Vivipra.
La relación con Vivipra
“La relación con Vivipra ha sido fundamental para nuestro éxito”, comenta Marcelo. “Ellos nos brindan productos de calidad y un excelente servicio técnico, lo que nos permite ofrecer un respaldo sólido a nuestros clientes”.
“Vivipra nos genera confianza. Ellos confían en nosotros y nosotros en ellos. Tienen buenos productos, operan con todos los chasis y, además, tienen buenas carrocerías. Nos atienden cuando tenemos necesidad mecánica o de mantenciones en Calama, Antofagasta o en Santiago, y eso es un valor agregado importante. Cuando se postula a una licitación de minería o industrial los mandantes te exigen cierto producto o ciertas características de cada producto. Y es ahí donde comenzamos a trabajar con Vivipra y sus diferentes representaciones”, destaca el ejecutivo.
Mención especial hace de su ejecutiva Luz Tamara Vera, quien lleva una relación comercial de años con Corditur trabajando cada producto que ha comprado con Vivipra para avanzar en la consolidación de la compañía. Hoy son tres buses Mercedes-Benz con carrocería Mascarello. Y hace unos meses compró un modelo King Long 6130 que opera en minería, cumpliendo con todas las certificaciones y estándares de seguridad que exige el mandante.
En cuanto al futuro de Corditur, Marcelo se muestra optimista. “Seguiremos trabajando para mantenernos a la vanguardia de la industria, adaptándonos a los cambios del mercado y manteniendo relaciones sólidas con nuestros clientes y proveedores”.
Con una combinación de innovación, adaptabilidad y compromiso con la excelencia, Corditur trabaja en la consolidación de sus servicios para posicionarse en el mercado del transporte de pasajeros de línea privada y turismo.






