Por Anita Hidalgo | Directora de EspacioT.

Acompañamos a la FENABUS en una jornada que no fue una más. Se trató de un punto de inflexión. Porque cuando el transporte de pasajeros se reúne —con empresarios, autoridades, proveedores y expertos— no solo conversa: ordena su hoja de ruta.

El Primer Encuentro Empresarial 2026, logró algo que hoy no es menor: convocar de manera transversal a toda la cadena de valor del rubro. Desde regiones, con operación real, con presión en costos, con desafíos regulatorios y con una transición energética que ya no es discurso.

El Estado se sienta a la mesa

La presencia del Subsecretario de Transportes, Martín Mackenna; del Seremi RM, Gonzalo Cuevas; y del secretario ejecutivo de CONASET, Alberto Escobar, no solo fue protocolar sino una señal que el Estado debe involucrarse en una instancia donde el sector ha sido golpeado fuertemente.

Se reconoció —en terreno— que el transporte interurbano, privado, industrial y rural no es accesorio: es infraestructura social. Y que temas como seguridad vial, regulación y sostenibilidad requieren coordinación real, no declaraciones.

FENABUS, encabezada por su presidente Marcos Carter, lo entiende así: el diálogo público-privado no es opcional, es estructural.

Cuando la economía aprieta, el transporte escucha

El primer golpe lo dio Vittorio Corbo. Su análisis no fue académico. Fue quirúrgico.

Habló de conflicto en Medio Oriente, tipo de cambio, presión sobre combustibles y un escenario global que impacta directamente en la operación diaria de las empresas de buses. Porque aquí no hay teoría: cada punto en el diésel se traduce en costos reales.

El contexto quedó claro: la incertidumbre llegó para quedarse. Y el transporte tendrá que tomar decisiones con menos certezas y más estrategia.

Electromovilidad: de promesa a modelo de negocio

Luego vino Jean Paul Zalaquett que puso sobre la mesa lo que muchos ya intuían: La electromovilidad dejó de ser piloto. Es negocio.

Con una mirada aterrizada, abordó condiciones de mercado, barreras reales y oportunidades concretas para operadores. No desde la teoría, sino desde la viabilidad.

Y el mensaje fue claro: el que no se sube ahora, llega tarde.

La industria responde: tecnología, buses y operación

El discurso se aterrizó con análisis y estrategias y con una importante convocatoria donde los proveedores jamás fallan. Empresas como Vivipra, Grupo Cabal y Yutong mostraron su visión en buses eléctricos, mientras Carsus, a través de su línea Urvan, puso foco en operación y eficiencia.

Por su parte, Webfleet bajó la conversación a datos: gestión de flotas, optimización y control. Porque hoy la eficiencia no se discute, se mide.

El ecosistema completo estuvo presente. Y eso no es menor.

Más que un evento, una señal

Con el respaldo de marcas como Grupo Cabal, Carsus, Comisa, Copec, Epysa Buses, IST, Kaufmann, MAN, Recorrido.cl, Scania, VG Mobility, Vivipra, Volvo, RVQ, Webfleet y Yutong, el encuentro dejó una lectura clara: El transporte de pasajeros en Chile está tensionado, sí. Pero también está activo, articulado y dispuesto a evolucionar.

Nos quedamos con una imagen. Un salón lleno, conversaciones cruzadas, empresarios tomando nota, autoridades escuchando y proveedores proponiendo.

No era solo networking. Era industria pensando en sí misma.

Porque en un contexto donde el diésel presiona, la tecnología avanza y la regulación exige, lo más relevante no es la incertidumbre. Es la capacidad de compartir, mirarse y proyectar juntos.

Es el primer encuentro del año de buses al que asistimos y el trabajo aún es intenso y las soluciones están pendientes.