Dirigentes del transporte de carga de Chile hicieron un llamado a mejorar la fiscalización, infraestructura y regulación del sector tras la explosión de un camión que transportaba combustible en una autopista de la Región Metropolitana, ocurrida el jueves pasado.
Según explicaron los gremios, antes de atribuir responsabilidades por lo sucedido es necesario esperar los resultados de los peritajes oficiales y, sobre esa base, impulsar medidas que fortalezcan la seguridad vial y las condiciones del transporte de cargas peligrosas.
Llamado de la CNTC: Investigación, fiscalización y modernización

El presidente de la Confederación Nacional del Transporte de Carga (CNTC), Sergio Pérez, expresó inicialmente su pesar por el accidente y entregó sus condolencias a la familia del conductor fallecido. Para el dirigente, una caracterización apresurada de las causas no ayuda a prevenir futuros hechos similares.
“Por ningún motivo vamos a responsabilizar al conductor. Es imprescindible que haya una investigación profunda para determinar las causas”, afirmó Pérez, recordando que en el transporte de cargas peligrosas existen exigencias específicas, como evaluación de horas de descanso, controles de consumo de alcohol y drogas, e inducciones prolongadas para los choferes.
Pérez señaló que, aunque el marco normativo chileno contempla decretos y normas estrictas, la congestión y la sobrepoblación en las carreteras constituyen problemas estructurales que requieren soluciones más amplias. Por ello, insistió en la necesidad de modernizar la infraestructura vial, reforzar la fiscalización estatal —incluyendo controles de horas de conducción, guías de despacho y origen de las cargas— y avanzar en una ley del transporte que reduzca la informalidad, estimada en torno al 30 % del sector.
Además, adelantó que este lunes sostendrán una reunión con el ministro de Transportes nominado, Louis De Grange, para reiterar la urgencia de fortalecer la regulación y modernizar el sistema de transporte de carga.
Chiletransporte: actualizar normas y elevar estándares técnicos
Desde Chiletransporte, su presidente Raúl Clavero enfatizó que el debate debe centrarse en una actualización estructural del marco regulatorio vigente, particularmente en lo relativo al transporte de sustancias peligrosas.

“Hoy el transporte de sustancias peligrosas está regulado principalmente por el Decreto Supremo 298, pero esa normativa requiere actualización y modernización urgente. No podemos enfrentar riesgos del siglo XXI con estándares que no incorporan plenamente la tecnología y la realidad actual de nuestras autopistas urbanas”, sostuvo.
Clavero agregó que la fiscalización no debe solo recaer en el Estado , si no en los mandantes y dadores de carga, incorporando herramientas tecnológicas que permitan trazabilidad y control efectivo.
“La fiscalización no puede recaer exclusivamente en el conductor. Debe involucrar también a los dadores de carga y mandantes, incorporando trazabilidad completa mediante guía electrónica y control en línea de tiempos de conducción. Esto debe ser un compromiso compartido”, afirmó.
En materia de seguridad en autopistas urbanas, el dirigente planteó revisar las condiciones de circulación de cargas peligrosas dentro de las ciudades, incluyendo límites de velocidad diferenciados y eventuales restricciones horarias.
“Es necesario revisar la velocidad y condiciones de circulación de carga peligrosa en autopistas urbanas. En ningún caso deberían superar los 50 kilómetros por hora dentro de las ciudades, y debemos evaluar si estas cargas deben transitar en horarios de menor flujo o bajo esquemas controlados”, indicó.
Asimismo, cuestionó que aún no existan exigencias técnicas mínimas obligatorias en todos los vehículos que transportan este tipo de sustancias.
“En cuanto a normas de seguridad, en la actualidad, no se exige Abs o EBS en los remolques , situación excluyente para minimizar accidentes , sean éstos con cargas peligrosas o no. Si contamos con un parque vehicular moderno, la regulación debe estar a la altura e incorporar estándares técnicos mínimos obligatorios”, puntualizó.
Para Clavero, la tragedia debe transformarse en una oportunidad para construir una política pública permanente en seguridad en ruta.
CNDC espera resultados de investigación acuciosa

Para Juan Araya, presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), la investigación del accidente es clave para determinar responsabilidades y eventuales nuevos factores de riesgo.
“Esperamos las conclusiones de los peritajes y las causas de esta tragedia. Quisiéramos saber a ciencia cierta dónde aparecen nuevos riesgos para el traslado de este tipo de combustibles, y eso sólo se puede saber con una investigación ojalá lo más acuciosa, pero rápida al mismo tiempo”, señaló.
En tanto, Mario Valdés, presidente de los pequeños transportistas de carga, planteó la posibilidad de evaluar mayor rigor en los controles de licencia, mencionando normas como la denominada “Ley Jacinta”, aunque advirtió que el sector enfrenta un déficit considerable de conductores, lo que complejiza la aplicación de nuevas restricciones. Asimismo, apuntó a la congestión como un factor estructural que incrementa los riesgos en la infraestructura vial.
Agenda común ante el nuevo ministro
Los gremios coinciden en que la tragedia debe abrir un debate más amplio sobre infraestructura, fiscalización, estándares técnicos y formación profesional, en un contexto de creciente congestión y mayores riesgos en las carreteras chilenas.
Todos trabajan en una agenda común que será presentada al futuro ministro de Transportes, Louis De Grange, con el objetivo de avanzar en una modernización integral del sistema de transporte de carga y fortalecer la seguridad en ruta como prioridad nacional.






