Con hondo pesar, la comunidad del transporte, la Región de Los Lagos y el sur del país despiden este miércoles a Luis Francisco Almonacid Villarroel, gerente general de empresas Cruz del Sur e hijo del histórico fundador de la empresa, Juan Almonacid Soto. Su fallecimiento, ocurrido de manera repentina la mañana de este miercoles 11 de junio, deja un vacío profundo en quienes compartieron con él un proyecto de vida, familia y trabajo marcado por el compromiso con las personas y su tierra.

Nacido y criado en Puerto Montt,  Luis creció entre buses, camiones y un transbordador, acompañando desde niño a su padre en los recorridos por Chiloé y el continente. Era el menor de ocho hermanos y asumió la dirección de Cruz del Sur en 2016, luego del fallecimiento de su hermano Jaime. Lo hizo con humildad, preparación y una visión clara: mantener viva la esencia de una empresa nacida para servir.

Luis vio cómo, Transportes Cruz del Sur se consolidó como una de las compañías de transporte más relevantes del país, conectando con buses trayectos entre Santiago y Quellón, realizando servicios de carga, y potenciando servicios de conexión entre el continente y la Isla de Chiloé con Naviera Cruz del Sur.

Lo distinguía su sentido de pertenencia y el cariño con que hablaba de su labor: “Esto empezó como una empresa amiga de las personas”, recordaba con el permanente legado de sus padres.

Luis fue un orgulloso ingeniero comercial titulado de la Universidad Austral de Chile (UACh), casa de estudios que también eligieron sus tres hijos —Felipe, Jessica y Francisca—, marcando un lazo generacional con la formación sureña. Siempre agradecido de su paso por Valdivia, reconocía en la UACh un sello de cercanía, respeto y comunidad que también quiso imprimir en la gestión de su empresa.

Su historia está marcada por la memoria del sur. Hablaba con orgullo de cómo Cruz del Sur trasladaba gratuitamente a niños dentro de Chiloé o cómo muchas generaciones de estudiantes viajaron con ellos hacia la universidad. Incluso señaló muchas veces que el conocido lema “La flota amiga del sur de Chile” nació de una conversación suya con compañeros de universidad.

Quienes lo conocieron destacan su calidez, su mirada estratégica y su convicción de que el transporte debía ser humano antes que todo. Un hombre de familia, de principios, con amor por su tierra y su gente.

Desde EspacioT, como medio comprometido con la historia del transporte nacional, rendimos homenaje a su legado, acompañando en el dolor a su familia, colaboradores y a toda la comunidad que alguna vez viajó con él.

A Luis le deseamos “buen viaje” y agradecemos por hacer del sur de Chile un lugar más cercano, más humano, más único y nuestro.

  • Velatorio: Parque Esperanza, Calle Serrano 11, Puerto Montt, Región de Los Lagos.
  • Funeral: Sábado 14 de junio, 12:00 horas, Iglesia Padres Jesuitas, Guillermo Gallardo 260, Puerto Montt