Pasó del mundo de las micros al transporte interurbano para consolidar una empresa de gran prestigio. Orgulloso de mantener una flota de buses con muy poca antigüedad y haber incorporado a sus tres hijos en la gestión, pero reconoce lo sacrificado del rubro y que, a sus 70 años, aún llega todos los días del año a su oficina.
Tiene una flota de más de 60 buses, de los cuales el 70% son doble piso. Los más nuevos, unos 20, son Modasa.
“Hay que entender que trabajas a diario llevando a miles de personas a las que tienes que ver como si fueran un familiar tuyo y por eso la seguridad es fundamental”.
Ser ordenados en la gestión y contar con una flota moderna que garantice disponibilidad para las operaciones ha sido la clave del éxito de este empresario.
Rubén Acuña también tiene una amplia experiencia como dirigente gremial en Fenabus.
“Algún día esto será de ellos, por eso tienen que cuidarlo y trabajar por su crecimiento”, cuenta Rubén Acuña sobre la incorporación de sus hijos Luis, Ivette y Natalia a las operaciones de Jet Sur.
Su meta inmediata es ir actualizando aún más su flota, lo que implica la renovación de 15 máquinas al año en promedio.
El destino y la “tincada”, como él define, han sido los que han marcado su vida profesional. Desde que partió administrando los botes de la laguna de la Quinta Normal hasta que llegó al mundo del transporte en 1971, cuando buscaba algo en que progresar.
“Tenía un poco de plata guardada y me iba a comprar un taxi, pero un primo me contó que había una micro en venta y que él me ayudaba. Yo no sabía nada de transporte y al poco tiempo me dejó solo, así que tuve que apechugar no más”, recuerda Rubén Acuña, dueño de Jet Sur.
Con su primer bus estuvo en la línea O”Higgins-San Luis de Macul y luego pasó a la San Cristóbal-La Granja, hasta que llegó el TranSantiago y tuvo que decir adiós al transporte urbano.
“Igual estoy muy orgulloso de los años que viví con las micros. Conocí gente muy buena y me dio muchas satisfacciones””, agrega este empresario.
Precavido, ya un tiempo antes, por el año ‘81, había diversificado sus negocios entrando al mundo del transporte interprovincial. El destino nuevamente fue el que lo guió.
“Tenía un bus bien bonito con el que a veces hacía viajes especiales a la costa. En una oportunidad me pidieron si podía cubrir una planilla que iba a Bucalemu porque el vehículo estaba en panne. Y partí no más sin saber ni siquiera para dónde quedaba Bucalemu. Y ahí me quedé”, enfatiza Rubén Acuña.
Un lujo
Así esa localidad se transformó en una de las principales rutas que realiza con Jet Sur, compañía que cubre desde Santiago hasta Osorno, con énfasis en las regiones de O’Higgins y la Araucanía.
Sobre el nombre, no hay mucho que darle vueltas. “Un día se me ocurrió, así como uno le pone el nombre a un hijo, y después asocié lo de Jet Sur con un avión y por eso se ven esas gráficas en mis buses. Igual ha pegado harto el nombre y eso nos ha ayudado a posicionarnos, porque la gente nos conoce”, apunta.
Hoy cuenta con una flota que supera las 60 máquinas, de las cuales el 70% son doble piso.
Se siente orgulloso de haber sido de los pioneros en traer este tipo de buses, por el año 2004. Así como también resalta el vínculo que ha cimentado con uno de sus principales proveedores, Vivipra con las carrocerías Modasa.
“Existe una relación que va más allá de lo comercial, hay una amistad y un apoyo impresionante. Te facilitan el hacer tu negocio. Entienden cuando hay momentos difíciles y, además, el producto ha ido mejorando de manera increíble con los años, en cuanto a comodidad y equipamiento, lo que te permite ser más competitivo”, resalta Rubén Acuña.
Y esa es, según este empresario, una de las razones de su éxito. Mantener una flota con buses relativamente nuevos, que además cuenten con los elementos de seguridad más modernos, porque ese aspecto es fundamental para mantener su prestigio y la tranquilidad en sus operaciones.
“Hay que entender que trabajas a diario llevando a miles de personas a las que tienes que ver como si fueran un familiar tuyo y por eso la seguridad es fundamental. Capacitamos permanentemente a nuestros conductores y contamos con tecnologías que apoyan el manejo y evitan incidentes. Además, recibimos reportes hasta de las frenadas bruscas en un viaje y eso nos ayuda a mejorar cada día nuestro servicio”, indica Rubén Acuña.






