Estas máquinas están certificadas bajo normativa internacional en materias clave, como materiales retardantes del fuego y resistencia de los asientos y de los cinturones de seguridad.

 

El superciclo del cobre y la pandemia por Covid-19, han motivado a la industria minera a reforzar sus estándares de seguridad a la hora de transportar a sus operarios. La empresa chilena Vivipra, entonces, ha respondido rápidamente a esta nueva realidad, con la incorporación de soluciones específicas para este sector productivo. 

Es así como la compañía decidió importar para este año buses Mascarello S4, taxibuses que ya están presentes en el rubro minero y en algunas empresas, cuentan con carrocería de procedencia brasileña que funciona desde el año 2002. Esta vez incorporan opcionales que las hacen ciertamente especiales, como cámaras de retroceso, sensores de estacionamiento en el parachoques trasero e, incluso, un Kit Anti Covid (Biopurificador, monitor de calidad de aire, dispensador de alcohol gel).

Las principales ventajas de este modelo son sus altos estándares de seguridad en su construcción, certificación bajo normativa internacional en lo que respecta a la resistencia de los asientos, cinturones de seguridad y sus anclajes, materiales interiores retardantes del fuego y resistencia de la superestructura (ECE R66). El pasillo de estos buses es más ancho que el de los buses convencionales y, además, la separación de cabina en Z, en lugar de recta, permite separar totalmente al conductor y copiloto de los pasajeros.